Marea
Una pescadería de barrio que vendía bien y no la encontraba nadie.
Cliente
Ejercicio de estudio
Sector
Alimentación · venta directa
Qué se hizo
Estrategia, naming, identidad y manual
Cuánto duró
Seis semanas · cuatro puertas
Llegó así
Vendía el mejor pescado del barrio y la gente seguía llamándola «la de la esquina». No tenía nombre: tenía dirección.
Cuando abrió el segundo local, la mitad de sus clientes no supo que era la misma dueña. Todo lo que había construido en diez años se quedó en la primera esquina.
La mirada
En las entrevistas apareció la misma frase seis veces: «yo sé a qué hora llega el camión». Ese era el negocio, y no estaba dicho en ninguna parte.
No vendía pescado. Vendía saber cuál acababa de llegar.
Se tiró más de lo que salió
Tres territorios llegaron a la mesa y dos se cayeron con argumento, no por gusto.
El primero era bonito y hablaba de mar abierto, que es justo lo que hace toda la competencia. El segundo funcionaba en el rótulo y se rompía en la caja de hielo, que es donde el cliente lo iba a ver de verdad.
Marea: la hora a la que llega el camión
«Ahora piden por el nombre, no por la esquina.»